Cómo fermentar en casa: guía simple para principiantes

Cómo fermentar en casa: guía simple para principiantes

Fermentar en casa suena más complicado de lo que realmente es.

No necesitas un laboratorio.

No necesitas una abuela alemana.

No necesitas saber química avanzada.

Necesitas buenos ingredientes, sal, limpieza, paciencia y respeto por el proceso.

¿Qué puedes fermentar primero?

Para partir, lo más simple suele ser fermentar vegetales.

Repollo para hacer chucrut.

Pepinos para encurtidos fermentados.

Zanahoria, cebolla, ajo, ajíes o coliflor.

La base es parecida: vegetales frescos, sal y un ambiente donde puedan desarrollarse bacterias lácticas beneficiosas.

El National Center for Home Food Preservation recomienda seguir recetas con proporciones probadas, controlar sal, acidez, temperatura y mantener los vegetales bajo salmuera para fermentar de forma segura.
Link externo recomendado: National Center for Home Food Preservation — General Information on Fermenting

Fórmula simple para empezar

Para vegetales como repollo, puedes usar entre 2% y 2,5% de sal sobre el peso total del vegetal.

Ejemplo:

1 kilo de repollo.

20 a 25 gramos de sal.

Masajeas, esperas que suelte líquido, pones en un frasco limpio y mantienes todo bajo su propia salmuera.

La Colorado State University Extension también recomienda calcular la sal según el peso del repollo para hacer chucrut de buena calidad.
Link externo recomendado: Colorado State University Extension — Understanding and Making Sauerkraut

Errores comunes al fermentar

No usar suficiente sal.

Dejar vegetales fuera de la salmuera.

Usar frascos sucios.

Cerrar sin controlar presión.

Fermentar con calor excesivo.

Probar con utensilios sucios.

La fermentación es natural, pero no es improvisada. Hay que hacerlo bien.

¿Y si prefiero partir comprando?

También vale.

Puedes empezar probando fermentados vivos antes de hacerlos en casa. Así entiendes sabores, texturas, acidez y usos.

Nuestro Chucrut de Repollo Morado es una buena entrada: repollo morado, jengibre, zanahoria, manzana verde y sal.

Y si te interesa el mundo de los ajíes fermentados, prueba nuestras Salsas Vivas.

Fermentar es aprender a esperar

La gracia de fermentar en casa no está solo en el resultado.

Está en mirar cómo cambia el alimento.

Cómo aparecen burbujas.

Cómo cambia el aroma.

Cómo un vegetal simple se transforma en algo con vida.

No es rápido.

Pero justamente por eso es bueno.

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